martes, 29 de septiembre de 2015

30ª MEDIA MARATÓN DE MARBELLA: 27 SEPTIEMBRE DE 2015

Después de 10 días, me despierto habiendo dormido más de 4 horas. Tampoco es lo ideal ni es suficiente, pero al menos he dormido 6 horas esta noche. Me pongo en marcha, desayuno y me preparo para ir a recoger el dorsal antes de la carrera.
Todo está listo, 9:55 de la mañana y ahí estoy, en medio de 2.500 intrépidos, cada uno con su objetivo.
No veo a la liebre de 1h 40 min, pero si veo a las demás. Se da la salida y tomo como referencia la de 1h 35 min, pero siguiéndola de lejos, ni por asomo me planteo seguir ese ritmo, no es mi guerra.
Hago los 2 primeros kilómetros a 4'40'', quizás demasiado rápido, debo regular más, queda mucho. Ni rastro de la dichosa liebre, no sé si es que estoy empanao y no la veo, o que realmente no está. Sea como sea, yo a lo mío y a coger velocidad de crucero.
Después de callejear por una zona muy estrecha y adoquinada, desembocamos en el paseo marítimo.
No consigo coger el ritmo idóneo, sigo yendo más deprisa de la cuenta: al pasar por el km 5 voy 1 minuto más rápido del objetivo que me he propuesto.
Paso por el km 7 y de repente me empiezo a sentir cansado, bastante cansado. Noto que las piernas no van, están como bloqueadas....ufffff.
Al pasar por el km 9 subimos una cuesta muy pronunciada que nos conduce desde el paseo maritimo hasta la carretera principal. Esa cuesta me ha hecho polvo. La recuerdo del año pasado, pero hoy se me ha atragantado.
Intento mantener la calma, concentrarme y abstraerme de todo, pero voy mal, bastante mal. Piernas de plomo, piernas de trapo, no van.
Llegamos al km 11 y me quedo de piedra: de repente pasa por mi lado la liebre de 1h. 40 min.!!!!
Tengo que engancharme a ella como sea, pero voy muerto, no entiendo nada. Menudo baño de realidad: de repente me acuerdo de una frase, "el cuerpo es sabio": el cuerpo siempre reacciona rechazando lo que no tolera, y llevo 10 dias trabajando 16 horas y durmiendo 3 ó 4.
Es imposible, no puedo seguirla, veo como se aleja poco a poco , metro a metro, zancada a zancada.
No tengo ni un gramo de fuerza para apretar, llegamos a puerto banús y pasamos por el km 13.
No para de adelantarme gente, no sé ni a qué ritmo voy, ni quiero saberlo. Prefiero concentrarme en llevar un ritmo soportable, pero cada vez voy peor. Empiezo a sentir escalofríos y mis piernas están superagarrotadas; empiezo a notar el bíceps femoral izquierdo muy cargado, muy tenso,
Pienso: "merece la pena este castigo físico?"...y de repente, me paro, justo a la altura del km 14.
Sigo andando, me siento derrotado, me siento fatal conmigo mismo: jamás me había parado en una carrera, ni siquiera en la maratón.
Intento estirar un poco y sigo caminando. No pienso abandonar la carrera, voy a acabarla sí o sí. Después de unos 300 metros andando, reinicio la marcha. Soy consciente de que aunque coja un ritmo de 5'00'' por kilómetro ya ni tan siquiera voy a igualar mi peor marca en media maratón: 1 h. 45 min.
Mis piernas siguen igual, inertes, duras, agarrotadas. El bíceps femoral me está matando. Me paro de nuevo, no he aguantado ni 500 metros. Llego andando hasta el kilómetro 15, donde hay un avituallamiento. Tomo bebida isotónica y agua. Vacío otra botella de agua entera sobre mi cabeza y nuca.
Vuelvo a reiniciar la marcha, y de repente se abre una nueva carrera para mí: tengo que terminarla. Lo fácil es abandonar, ir andando hasta el coche y desaparecer como una rata cuando se hunde el barco, pero sé que si hago eso me voy a sentir mucho peor de lo que ya me siento.
Joder, he corrido una maratón!!!  Cómo no voy a ser capaz de correr 6 kilómetros????
Ya no existe el tiempo, no existe el ritmo, no existen las fuerzas, no hay referencias. Ya no existe nada, salvo una idea: cruzar la meta como sea, pero CORRIENDO.
Vuelvo a estirar y reinicio la  marcha, intento concentrarme, pero sigo con las mismas sensaciones: un vacío total de fuerzas y además se me empiezan a cargar los gemelos. Esto es pura supervivencia, pura cabezoneria.
Voy como en un túnel, oigo pero no escucho. Ahora más que nunca me repito una y otra vez la frase de: "avanza con los pies, corre con la mente". Esto es un auténtico calvario, necesito abstraerme de todo. Empiezo a hacer operaciones matemáticas mentalmente, es algo que siempre me ha ayudado en los momentos difíciles, cuando paso por algún momento malo en una carrera. Veo el cartel del km 18, sólo quedan 3,
A pesar de todo, de todas las paradas y todo el tiempo perdido, voy camino de hacer 1h y 55 min. en meta. Me anima eso, y pienso con toda la humildad del mundo que ya quisiera mucha gente bajar de 2 horas en una media maratón.
Sigo absorto, no sé ni como soy capaz de seguir corriendo, no sufría así desde hace mucho. Paso por el km 20...ufffffffff, vamos, sólo 1,1 kms!!!
Se estrecha el recorrido a medida que se llega a la meta. quedando un estrecho pasillo vallado en los últimos metros.
Cruzo la meta: 1h. 56' 11''. No es un tiempo ni valorable ni comparable, no es una referencia válida en ningún sentido. No reacciono lo más mínimo. En este momento no siento absolutamente nada: ni frustración, ni alivio, ni alegría, ni tristeza... nada. Quizás lo único que siento es soledad en medio de tanta gente.
Camino impasible, me dan la medalla de finisher y me dirijo hacia el stand de bebidas con la mirada perdida. Estiro bien a conciencia durante un buen rato, estoy muerto. Intento procesar todo lo que ha ocurrido hoy, y parece que empiezo a reaccionar. Siento rabia e impotencia, pero estoy en paz conmigo mismo: hice muy buen trabajo durante 5 semanas, y la posibilidad de descansar bien y mucho durante la última semana no estaba en mis manos. Camino del coche mi cabeza empieza a maquinar... necesito quitarme este mal sabor de boca, sacarme esta espinita que se me ha quedado clavada. Así que en los próximos días decidiré cuándo intentar de nuevo cumplir este objetivo.

Pues esto ha sido todo, aquí acaba esta aventura. Quiero daros las gracias a todos por haber leído este blog y por haberme dado tantos ánimos, gracias de verdad.
Hasta la próxima!! Os lo seguiré contando, sin duda...

No hay comentarios:

Publicar un comentario