La suerte está echada.
Han sido 5 semanas muy intensas, de locura, con una preparación muy justita, pero creo que con el trabajo hecho.
Esta última semana ha sido muy complicada, he tenido que sacrificar horas de sueño para poder entrenar, y he ido jugando con eso buscando un equilibrio: no podía dormir demasiado poco ni tampoco entrenar demasiado poco, cruel dilema...
Espero que esta última semana con tantísimas horas trabajando no afecte a mi rendimiento, ya que me encuentro más cansado de lo previsto y no he dormido lo que debiera. Aún así mi optimismo es total.
Los entrenos de esta semana han tenido muy poca historia: 2 días de rodajes cortitos de 7 km a intensidad baja-media, combinados con algunos cambios de ritmo de forma moderada, sin pasarse.
Sólo queda un trote muy suave la tarde antes de la carrera, simplemente para activar las piernas.
En el momento de escribir estas líneas quedan poco más de 24 horas para la carrera, y ahora mismo tengo ansia viva. Tengo muchas ganas de volver a vivir el ambiente de una carrera, ganas de volver a experimentar esas mariposillas en el estómago cuando estás calentando, ganas de darlo todo y de recibir el ánimo de la gente, ganas de tener esa sensación de satisfacción que te invade cuando cruzas la meta y logras tu objetivo, por pequeño y humilde que sea, ganas de seguir descubriendo mis capacidades y seguir explorando mis límites, unos límites que día a día voy descubriendo que nos lo ponemos nosotros, barreras mentales que hay que saber y sobre todo querer derribar.
Esta carrera va a ser en parte un poco diferente, ya que la afronto en solitario, Cómo se te echa de menos, Barry...Vete curando esa rodilla que aún nos quedan carreras que disfrutar!!!
Bueno, pues esto ha sido todo!!! El lunes escribiré una crónica detallada de la carrera, intentando transmitir todas mis sensaciones, emociones y pensamientos, como siempre hago.
Os lo contaré, sin duda...
No hay comentarios:
Publicar un comentario